Salas 03.04.2018 > Colombia

Colombia: Innovación, equilibrio e inversión

En el juego presencial, se conjuga el grueso de la facturación del gaming colombiano. Por eso, en una industria abierta y dinámica, hay temas urgentes que resolver: ilegalidad, altas tasas impositivas y falta de apoyo del sector financiero.

Si bien la novedad de la regulación del juego online parece copar el mercado del gaming colombiano, hay muchos otros elementos que componen el mercado y que han ido evolucionando en la última temporada. El trabajo del organismo regulador Coljuegos ha sido arduo y extenso, pero insuficiente, al menos, para algunas entidades que agrupan empresarios del sector. El propio presidente del organismo, Juan B. Pérez Hidalgo, destacó: “Durante mi gestión, he querido mantener un diálogo permanente y constructivo con los gremios y los operadores. Además, nuestros ejes han sido la lucha contra la ilegalidad, la meta de entregar mayores recursos para la salud de los colombianos y el fortalecimiento institucional de Coljuegos”. A partir de esos objetivos y de algunos números que reflejan el devenir del sector, es posible trazar un panorama actual del mercado del juego en Colombia.
 
Resultados de Coljuegos
No hay dudas de la importancia de la industria del juego en la economía colombiana. En el sector, se apuestan más de $11 billones (US$3.900 millones) al año y se aporta $1,5 billón (US$540 millones) al Estado entre IVA y transferencias por derechos de explotación para la salud, lo que representa el 1,5% del Producto Bruto Interno. Para Pérez Hidalgo: “Desde la creación de Coljuegos en 2011, hemos logrado aumentar 60% el recaudo en esta industria, con lo que hoy se transfieren muchos más recursos para la salud de los colombianos”. Del total que factura este sector económico, 77% corresponde a juegos localizados, 14% al chance, 4% a la lotería y 3% al Baloto, junto con Revancha. El juego online aún no llega al 1%. El recaudo de derechos de explotación del gaming olombiano fue de $506.157 millones (US$182 millones) en el período comprendido entre julio de 2016 y junio de 2017, un 20,7% más con respecto a los $419.479 millones (US$151 millones) recogidos un año atrás. Para registrar los intereses y modalidades de los colombianos a la hora de apostar, Coljuegos encargó una encuesta. El estudio ‘Mercado y alternativas de juegos de azar en Colombia’, realizado por la consultora BrandStrat, cubrió a 3.131 personas en once ciudades del país. Entre los interesantes datos recabados, está la inversión anual de los colombianos en juegos de suerte y azar (JSA), que alcanza los $11,7 billones (US$3.950 millones). Por persona, se apuestan anualmente US$79,56, una cifra que supera a la de los venezolanos (US$0,14), pero está muy lejos de la de los mexicanos (US$210 per cápita). En Colombia, al menos reconoce jugar una vez al año un 60% de la población (29,5 millones de personas). Las estadísticas también indican que el erario nacional pierde $350.000 millones (US$119 millones) al año por los juegos ilegales, mientras que los legales generan más de 117.000 empleos, entre directos e indirectos. El desglose indica que, en las Apuestas Permanentes (Chance), hay 47.339 trabajadores; en los Juegos Novedosos (Baloto, Super Astro, Las Deportivas y Apuestas Online) son 35.500; en las Loterías, existen 20.248 empleados y en los Establecimientos Localizados (casinos, bingos), son 14.500. El estudio también concluyó que las personas de entre 18 y 34 años y las que tienen entre 45 y 60 años representan el 46% de los compradores de juegos de suerte y azar en Colombia. Los más populares son el Chance (53%), el Baloto (18%) y las rifas (10%). A las más de 80 mil Máquinas Electrónicas Tragamonedas (MET) registradas que operan de manera legal en todo el territorio, ahora se suma el juego remoto recién regulado, con nueve operadores licenciados. Coljuegos prevé recaudar en el primer año unos $8.000 millones (US$2,72 millones) del online para el sector salud. Asimismo, el ente regulador ha permitido simplificar y sistematizar trámites necesarios para la industria de juegos de suerte y azar. Gracias a la modernización de los sistemas de información, el mejor servicio al cliente y el acompañamiento durante los diferentes procesos y trámites de la entidad, se acortaron los tiempos para autorizar la operación a empresarios de juegos localizados (casinos, bingos). En el año 2015, el tiempo de respuesta, en promedio, para esos operadores era de 68 días, mientras que en 2017, se alcanzó un plazo de 19 días de respuesta. A la vez, antes, el trámite de radicación de documentos se llevaba de manera física, pero ahora finalmente el proceso se automatizó a través del “Portal del Operador”, habilitado en la página web de Coljuegos. Otro valor agregado ha sido el progreso en la profesionalización de la industria y la mejora de las condiciones laborales de quienes forman parte de la misma. En un esfuerzo conjunto entre Coljuegos, el Ministerio de Trabajo y Colpensiones, se está logrando que cerca de 45 mil agentes comerciales independientes del sector de juegos de suerte y azar tengan una vejez digna, al ser integrados al programa Beneficios Económicos Periódicos. Aquellos a quienes no les alcanzan los ingresos para cotizar a una pensión, ahora tendrán una ayuda para ahorrar a futuro.
 
Batallas y obstáculos
Claro que no todo es un lecho de rosas en la situación del juego en Colombia. Hay batallas que librar y obstáculos que superar para seguir en el camino del crecimiento. La ilegalidad es uno de los problemas de más compleja resolución en el país. Parece ser que por cada local clandestino que se cierra, abren otros dos más. Incluso, Coljuegos reconoce que la evasión fiscal del juego asciende a $560.000 millones (US$201,6 millones) en toda Colombia. De todas maneras, el esfuerzo no cesa. Durante el año 2017, Coljuegos destruyó un total de 3.933 elementos de juegos de suerte y azar que operaban sin autorización, con un incremento del 26% frente a las máquinas destruidas en 2016. Ese total comprendió 3.038 máquinas electrónicas tragamonedas, 152 sillas y 586 elementos en bingos, una ruleta de seis puestos y 156 elementos de apuestas deportivas (computadoras, mouse, teclados e impresoras). Las 3.038 MET ilegales habían dejado de aportar al sistema de salud del país un valor estimado de $8.068 millones (US$2,9 millones). Hay que recordar que el 89% de los recursos que recibe el Estado proviene de las slots. En total, la destrucción de los 3.933 elementos de juegos de suerte y azar implicó una evasión estimada en el pago de derechos de explotación de $15.400 millones (US$5,54 millones). A eso se agrega la muy positiva estrategia de los ‘Pactos por la Legalidad’. Ya se han firmado con trece acuerdos con los departamentos Valle del Cauca, Boyacá, Bolívar, Caldas, Guajira, Atlántico, Cundinamarca, Quindío, Risaralda, Antioquia, Huila, la ciudad de Medellín y la Gobernación de Tolima. También se ha hecho mayor pedagogía para concientizar a los ciudadanos a visitar sólo aquellos establecimientos de juego legal con garantías. Asimismo, Coljuegos trabaja de manera articulada con las autoridades en la lucha contra el lavado de activos. De hecho, acompañaron la última visita que hizo el Fondo Monetario Internacional (FMI) a Colombia para verificar avances en este sentido, con resultados muy satisfactorios. De la mano de la UIAF, se han centrado los esfuerzos en los controles necesarios para garantizar que el sector del juego esté libre de ese flagelo. 
 
En términos impositivos, se han generado algunas discusiones y conflictos. El decreto 2265 del 29 de diciembre de 2017, establecido por el Gobierno Nacional, determinaba el traslado de las rentas propias de los Departamentos correspondientes a licores, tabaco y juegos de suerte y azar a la Administradora de los Recursos del Sistema General de Seguridad Social en Salud (ADRES). Lógicamente, los 32 Gobernadores de Colombia se opusieron a lo que calificaron como un “desastre para las finanzas territoriales en salud”, ya que se pretendían manejar desde Bogotá los millonarios recursos provenientes de los ingresos por impuestos de juegos de azar, cigarrillos y licores. Finalmente, en enero de 2018, el Gobierno Nacional dio marcha atrás con la insólita medida y aceptó que los ingresos producidos por los impuestos al juego con destino a la salud se manejen e inviertan en las mismas regiones que los generaron.
 
Otro tema son los tributos de los operadores. Según Elízabeth Maya Cano, presidenta de Cornazar: “Los concesionarios coinciden en que es motivo de orgullo financiar causas como sistema de salud, fondos pensionales, ciencia e innovación. Sin embargo, piden que las obligaciones tributarias sean dispuestas con racionalidad económica para que no se vulnere al sector privado, impulsor de la economía nacional”. Maya Cano explicó que el ingreso por máquina en Colombia es muy bajo, un promedio de US$20 o US$30, y que los impuestos fijos los están “desplumando”. Por esto de las altas tasas, los representantes del gremio están tratando de generar una reforma de ley impositiva para el sector, con vistas a aliviar el peso. “Nosotros somos aliados estratégicos. Debemos encontrar articulaciones con el Estado para que generemos seguridad en esta actividad, porque si no, ni a ellos ni a nosotros nos va a ir bien. Así, vamos a lograr que los indicadores de las transferencias en el país sean negativos”, indicó la empresaria. Además del pago del IVA, las políticas de entidades bancarias constituyen otra condición a resolver a corto plazo para que la actividad alcance sus reales posibilidades. El respaldo del sector financiero aparece como una cuestión vital para el desarrollo de los juegos localizados. En la visión de Evert Montero Cárdenas (Fecoljuegos): “Para que esta industria siga avanzando, es necesario que se apoye a las empresas desde la banca, que se revisen los tributos y que se siga combatiendo la ilegalidad”. Por su parte, para Cornazar, los juegos localizados sólo podrán aumentar aportes fiscales si logran condiciones tales como: a) apoyo del sector financiero; b) solucionar el cierre de cuentas y el alto costo por los movimientos debido a políticas de las entidades bancarias; c) ajustar el pago del IVA, porque su aumento no puede ser trasladado a los clientes; y d) permitir la importación de máquinas remanufacturadas, porque la renovación de equipos es muy costosa.
 
Promover la innovación y la inversión
Independientemente de estos conflictos y de los justos reclamos, el mercado colombiano del juego sigue siendo atractivo para proveedores internacionales, tanto en el segmento presencial como en el online. En febrero, la firma búlgara EGT renovó el equipamiento de las salas de Codere en el país con sus gabinetes P-24/24 Up y P-27/27St Slim, y sus terminales Stork y Diamond Life. En tanto que el especialista sueco en tragamonedas omnicanal Play’n GO obtuvo la licencia y certificación para operar sus juegos en Colombia. Los rigurosos procesos de certificación permitirán que los títulos de Play’n GO sean utilizados por operadores con licencia locales. Por su parte, Zitro abrió oficinas en Colombia y en el Perú para atender la creciente demanda de sus máquinas de video bingo y las video slots Bryke en ambos países. Para liderar las acciones comerciales y el servicio técnico en estos importantes mercados, la empresa designó a Ysrael Ampuero como gerente de Operaciones y Ventas. Otro grupo que se sumó con entusiasmo al mercado colombiano es R. Franco, cuya división digital acordó suministrar su plataforma omnicanal Iris de apuestas deportivas y juego al operador colombiano Corredor Empresarial. El flamante director de R. Franco Digital, Miguel Ángel Lázaro, sostuvo: “Latinoamérica es un objetivo clave para todo el grupo, aunque el foco estará puesto principalmente en el mercado colombiano de juego online”. 
 
Con respecto a eventos relevantes, se viene mucha agitación para el mercado colombiano. Primero estará el show FADJA Colombia (5 y 6 de abril, predio Corferias, Bogotá), que celebrará su 20ª edición. Luego, seguirá la V Cumbre Iberoamericana del Juego (9 y 10 de mayo, Hotel InterContinental, Medellín), encuentro de referencia que reunirá a los principales reguladores y actores del sector bajo el tema ‘El futuro de los juegos de azar en Iberoamérica: retos que abren mercados’. Más adelante, vendrá Sijuego, el VII Simposio Internacional del Juego (13 y 14 de junio, Hotel Wyndham, Bogotá). El ajetreo también se vivirá a nivel nacional, con las elecciones presidenciales del domingo 27 de mayo (primera vuelta) y el domingo 17 de junio (segunda vuelta, en caso de ser necesaria). Como principales candidatos, asoman Iván Duque (Centro Democrático), Gustavo Petro (Colombia Humana) y Sergio Fajardo (Coalición Colombia). Fuera de la política, el país se verá revolucionado por la participación de la Selección Colombia en el 21º Mundial de Fútbol Rusia 2018 (14 de junio al 15 de julio), de especial interés para el sector del gaming por el gran incremento en las apuestas deportivas que se espera a favor de todos los operadores licenciados. A la par de estos eventos, Coljuegos está llevando a junto con Fedesarrollo un estudio de medición cuantitativo y cualitativo del mercado de juegos de suerte y azar en Colombia, en el cual se presentará una completa investigación del contexto histórico de la actividad, la estimación del mercado ilegal y el impacto económico en el sector. En términos generales, el gaming sigue consolidándose como una industria dinamizadora de la economía colombiana, promotora de proyectos de construcción de establecimientos de juego, generadora de empleos directos e impulsora de la innovación, como es el ejemplo del online, que dará lugar a la entrada de nuevos inversores. Todo esto permitirá posicionar al país como líder latinoamericano en el sector de los juegos de suerte y azar, con un futuro abierto a los mejores pronósticos de crecimiento.
 
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