Empresas 14.05.2015 > Latinoamérica

Proyectos para hacer crecer al sector

La industria del juego en Panamá está en auge, pero, a la vez, se encuentra en proceso de realizar distintos ajustes para generar más confiabilidad, tanto a nivel local como internacional.

Si se revisan las estadísticas recientes del gaming en Panamá, el panorama es alentador. Cifras de la Junta de Control de Juegos (JCJ) señalan que, en 2014, los panameños gastaron US$3117 millones en apuestas, juegos de azar y compra de chances y billetes, lo que representó US$153 millones de dólares más que en 2013 (+4,9%). En enero y febrero de 2015, se apostaron US$516,4 millones, a razón de un promedio de US$8,7 millones diarios, según un informe de la Contraloría General de la República. Esto implica un incremento de US$32 millones en comparación con el mismo período del año pasado. Hubo una suba del 10,8% en las apuestas en máquinas tragamonedas tipo A y también se elevó 6,3% la cantidad de turistas que ingresaron al país. En cuanto a la recaudación de la JCJ, en el primer trimestre de 2015, alcanzó los US$21,2 millones. Mensualmente, los operadores de juegos de azar deben pagar un impuesto a la JCJ que depende del volumen de apuestas y premios que abonen durante ese tiempo. Sin contar con el pago de derecho de llave que recibió la JCJ en el primer trimestre de 2014, que es un importe extraordinario, la recaudación entre enero y marzo de 2015 aumentó en US$400 mil frente a los valores de 2014. Las máquinas tragamonedas tipo C pagaron 30,4% más que en 2014. En cuanto a cómo se componen los impuestos, se puede especificar que los casinos completos (aquellos que sólo pueden operar en hoteles de más de 300 habitaciones) pagan 12% de sus ingresos brutos, mientras que las salas de máquinas tragamonedas tipo A, que son las que más apuestas reciben, pagan 18% de sus ingresos brutos al Estado.

Contribución a la sociedad
Precisamente, en cuanto al tema de las tributaciones en la industria del juego, hace pocas semanas, el Gobierno Nacional encabezado por el presidente Juan Carlos Varela decidió que las actividades vinculadas a los juegos de azar y casinos y a la extracción de minerales no metálicos (piedra y arena) serán las fuentes de financiamiento para el aumento a las pensiones de la Caja de Seguro Social (CSS). El secretario ejecutivo de la JCJEric Ríos, reveló que una tasa del “5% es lo planteado” por el Gobierno. Ríos aclaró que, en Panamá, se aplica “un impuesto a los premios” que se obtienen en los juegos de azar, pero que “el impacto que tiene en la recaudación no es sustancial”. Las autoridades nacionales informaron que, para poder afrontar el incremento de las pensiones y jubilaciones a más de 167.000 beneficiarios, se requieren US$70,8 millones anuales. Quedarían exceptuados de pagar el nuevo impuesto la Lotería Nacional de Beneficencia y el Hipódromo Presidente Remón. Por cierto, la Asociación de Administradores de Juegos de Azar de Panamá (ASAJA), comandada por Antonio Alfaro, ya manifestó su preocupación por este nuevo tributo que se aplicará a quienes ganen las apuestas en casinos, bingos y competencias deportivas. De todas maneras, el proyecto aún debe ser aprobado por la Asamblea Nacional. Hay que subrayar que la actividad de los juegos de azar aportó al Estado en 2014 más de US$96 millones, un 20% más con respecto a lo obtenido en 2013.

Generar confianza
Otra de las medidas que, en el ámbito interno, se proponen para mejorar la situación del gaming y del país en general ha surgido de ASAJA. Se trata de un software que puede ser implementado en la plataforma de casinos y salas de juegos para prevenir el blanqueo de capitales. El programa ‘Casino Seguro’ fue planteado a los representantes de la JCJ, a quienes se les entregó un borrador del documento que busca reglamentar la homologación de programas para digitalizar los reportes de transacciones en efectivo y cuasi-efectivo. Según la ASAJA, el documento entregado ha pasado con éxito por un período de prueba en tres casinos miembros para comprobar su eficiencia. Al respecto, Antonio Alfaro, presidente de ASAJA, declaró: “Con este nuevo software, la industria de los juegos de azar se convertirá en pionera en cuanto a temas de prevención del blanqueo de capitales en Panamá, llevando el proceso de reportes de transacciones a un método sistematizado y simple”. Lo más destacable del programa es que permitiría minimizar la molestia al cliente, eliminar casi en su totalidad los errores de escritura y garantizar que toda la información requerida por la ley de prevención sea consultada con el cliente antes de iniciarse el proceso de reporte.

En el ámbito externo, y también vinculado con la industria del juego, Panamá aprobó una ley para combatir el blanqueo de capitales con la que espera salir de una lista gris internacional, lo que ha afectado los negocios de su centro financiero con instituciones del exterior. La norma, que también persigue el financiamiento del terrorismo, fue aprobada en forma unánime por la legislatura unicameral y quedó pendiente de la sanción del presidente Varela. La ley es una pieza clave en los esfuerzos que ha hecho Panamá para lograr su exclusión de la lista gris del Grupo de Acción Financiera Internacional en la que el país fue colocado el año pasado. La nueva norma amplía la supervisión obligatoria en instituciones, empresas y sectores no financieros y profesionales a fin de detectar posibles movimientos de capital ilícito. A partir de la promulgación de la ley, no sólo las actividades financieras (como la de los bancos) estarán en el ojo de los organismos supervisores, sino que también se incluirá a los casinos y al negocio inmobiliario, dos sectores de fuerte auge en la última década en el país.

Un futuro favorable
Paralelamente, el tema de los casinos es otro asunto de interés en la coyuntura panameña. La proliferación de casinos y juegos de azar en áreas no apropiadas es uno de los puntos medulares contemplados en el anteproyecto de ley 71, que pretende reestructurar a la JCJ en todo el país. La propuesta establece en su articulado que los locales donde se instalen salas de juego no podrán estar cercanos a las iglesias, centros de educación, hospitales y áreas residenciales, lo cual será reglamentado por los respectivos municipios. Lo que se quiere es regular que estas casas de juegos no operen en sitios rurales donde viven personas de escasos recursos económicos, quienes luego podrían convertirse en ludópatas, sin control ni apoyo. De todas maneras, los casinos completos y autorizados siguen creciendo en el territorio. Recientemente, Autograph Collection Hotels, la marca de hoteles independientes exclusivos de propiedad de la cadena Marriott International, ha realizado la apertura de un nuevo establecimiento en la ciudad de Panamá. Se trata del Sortis Hotel, Spa & Casino, operado por Hartin Trading. El vicepresidente para México y América Central de MarriottKevin Schwab, aseguró: “Panamá es uno de los países con mayor actividad de desarrollo en toda América Latina”. El año pasado abrieron dos casinos completos, lo que lleva el total a 22, administrados por doce operadores; además de 28 salas de máquinas tragamonedas tipo A y cuatro empresas administradoras de centros de apuestas de eventos deportivos. En los últimos años, la industria del gaming ha sido una de las mayores impulsoras de empleo, generando más de 7000 plazas de trabajo directas e indirectas en todo el país. Además, provee capacitación constante a todos sus colaboradores directos. Este afán de progreso y las medidas que toman los sectores público y privado para estimular el desarrollo del sector son alicientes que permiten pronosticar un futuro favorable para la industria en el territorio panameño.

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