Regulaciones 22.06.2017 > Perú

Perú: Responder a los nuevos retos

En el horizonte del juego peruano, aparecen desafíos impostergables: la necesidad de regular y controlar el juego en línea y las apuestas deportivas, y la exigencia de atraer nuevas inversiones para la renovación tecnológica constante.

A más de diez años de emitirse la Ley Nº 28945 de Reordenamiento y Formalización, la industria de casinos y máquinas tragamonedas del Perú se ha convertido en un segmento de sólido crecimiento, muy bien regulado y abierto a las nuevas inversiones. Existe un reconocimiento explícito hacia las autoridades peruanas (principalmente, la Dirección General de Juegos de Casino y Máquinas Tragamonedas del Mincetur), que han logrado formalizar la actividad. Este marco ejemplar del gaming peruano ha sido tomado como modelo a seguir por otros mercados latinoamericanos. A nivel interno, la industria del juego en Perú viene generando empleo y contribuyendo con mayores montos de impuestos al desarrollo de la economía y el progreso del país. También cuenta con buenos vínculos con el sector financiero local. Externamente, este mercado se encuentra en la mira de inversionistas, quienes, atraídos por una buena regulación, estabilidad tributaria y reglas claras, están a la búsqueda de oportunidades. Hoy, el principal desafío está puesto en aprobar a nivel legislativo la regulación del juego remoto y las apuestas deportivas, para que también haya un orden y control en esa modalidad y se puedan recolectar recursos destinados a mejorar las vidas de los peruanos. 
 
La actualidad del sector
Según información proporcionada por la Superintendencia Nacional de Administración Tributaria (Sunat) a la Dirección General de Juegos de Casino y Máquinas Tragamonedas del Perú (DGJCMT), el año 2016 tuvonuevamente un récord histórico de recaudación, con US$90 millones por concepto de Impuesto al Juego (12% del net win), un 4% más que en 2015 (US$86,5 millones). La cifra alcanzada se debe a las múltiples iniciativas que la autoridad reguladora estableció para impulsar el desarrollo del sector, como la interconexión de máquinas tragamonedas (a través del el Sistema Unificado de Control en Tiempo Real, SUCTR) y el fomento de diversos sistemas de prevención, así como el compromiso en el sinceramiento del pago de impuestos por parte de los operadores. Para el año 2017, se espera que la recaudación sea aún mayor con la posible regulación de los juegos por Internet y las apuestas deportivas por parte del Mincetur. Otros datos a difundir que permiten radiografiar el gaming peruano son los siguientes: existen en todo el territorio del Perú 16 casinos autorizados, que contienen 273 mesas de juego. Además, hay 750 salas de juego autorizadas y un mercado total de 85.477 slots de 43 fabricantes. En cuanto a los operativos realizados en 2016 para el control de la clandestinidad, el año pasado se clausuraron 17 salas de juego, se secuestraron 12 mesas de juego, se decomisaron 792 máquinas.ilegales y se destruyeron 755 slots. 
 
Por cierto, es importante señalar que el bienestar que vive la industria del juego en Perú responde a los indicadores positivos que, a nivel macro, disfruta el país andino. Por ejemplo, la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) actualizó en abril sus proyecciones de crecimiento para Latinoamérica y el Caribe en 2017. Indicó que espera un avance del 1,1% para la región y, en el caso de Perú, anticipó una suba de la economía del 3,5%, cifra similar que maneja el FMI. En tanto, el presidente peruano Pedro Pablo Kuczynski y el titular del Ministerio de Economía y Finanzas, Alfredo Thorne, fueron más modestos, y hablaron de un alza del 3%. Por su lado, el ministro de Comercio Exterior y Turismo, Eduardo Ferreyros, especificó que las exportaciones peruanas crecieron 25,6% entre enero y abril de 2017, en comparación con el mismo período del año anterior, alcanzando los US$12.932,7 millones. En lo relativo al turismo, un sector muy vinculado al entretenimiento, Perú sigue mostrando un lugar destacado en la región. El informe ‘Global Destination Cities Index’ de Mastercard, que evalúa a 132 ciudades del mundo, ubica una vez más a la ciudad de Lima como líder en destinos latinoamericanos para los viajeros, siendo en 2016 la de más rápido crecimiento (9,9%, 15ª a nivel mundial). El año pasado hubo en Perú un total de 4,03 millones de visitantes que gastaron US$1.400 millones (-0,2% vs 2015). Este 2017, se espera que lleguen al país más de 4,36 millones de turistas extranjeros, con lo cual se estará avanzando hacia la meta trazada por el Gobierno, de 7 millones de visitantes para 2021. Incluso, el propio ministro Ferreyros reconoció que el turismo constituye la tercera fuente generadora de divisas para el Perú, detrás de la minería y el agro, además de ser la principal propulsora de divisas del sector servicios. En esa línea, en mayo pasado, Perú fue galardonado como ‘El Mejor Destino Turístico de las Américas’ durante la edición 2017 de la Shanghai World Travel Fair, una de las exposiciones más importantes de China en ese segmento, que reunió a representantes de más de 55 naciones. Asimismo, también en mayo, se realizó en el país la 24ª edición del Perú Travel Mart- PTM 2017, el acontecimiento más relevante de comercialización de la oferta turística del Perú, que intenta promover la diversidad cultural, natural y los destinos de aventura del país, así como el área del entretenimiento lúdico. El evento fue un éxito absoluto, con 135 operadores internacionales de turismo de 33 países. Según la Cámara Nacional de Turismo (CANATUR), durante los dos días de la feria llevada a cabo en el Centro de Convenciones de Lima, se efectuaron más de 7.000 citas de negocios y se cerraron acuerdos por 145 millones de soles (US$44,15 millones) para los próximos doce meses (+10% frente al evento de 2016).
 
Eventos, propuestas y retos a futuro
Por supuesto, en 2017, también hubo sucesos relacionados con el gaming, como el primer PGS-Get In Events en Lima, surgido de un acuerdo entre ambos eventos para continuar con el legado de capacitar y profesionalizar a los agentes del sector de juegos. Se presentaron las últimas novedades de productos y servicios, y se estimularon espacios de networking en un ambiente de camaradería y participación de cara al próximo Perú Gaming Show. El encuentro mostró la confianza de los operadores y las principales compañías del juego en este mercado peruano estable, seguro y que apuesta al crecimiento. Sin dudas, renombradas firmas del sector como Scientific Games (con su distribuidor local Inversiones de Century Ventures S.A.C.), Merkur Gaming, Admiral Group (Novomatic) y Konami (bajo su distribuidor Pacific Gaming), entre otras, están invirtiendo en el Perú. Actualmente, el reto más importante que tiene el sector es la elaboración de una ley para fiscalizar el juego online y las apuestas deportivas. El marco legal en el Perú no prohíbe los juegos por Internet ni las apuestas. En ese escenario, existen empresas que, al estar constituidas fuera del país, no pagan impuestos ni ofrecen seguridad al público. Así, la entidad reguladora DGJCMT ya redactó el proyecto de ley del online y lo entregó al Congreso para su evaluación. Según describe el ingeniero Manuel San Román Benavente, titular de la DGJCMT del Mincetur: “Regular esta actividad supondrá establecer reglas que permitan una justa competencia. La Autoridad del Juego está coordinando con las empresas de telecomunicaciones herramientas para combatir las malas prácticas en este mercado. Una de ellas es bloquear los IP y los URL de las empresas que no cumplan con las condiciones necesarias para operar. Nuestro proyecto es integral. Procura garantizar que este negocio sea conducido con honestidad, transparencia y trato igualitario. La finalidad es autorizar, fiscalizar y controlar la actividad, salvaguardando los derechos del Estado y de las personas, y protegiendo a los grupos vulnerables de la población”. Por lo que se ha podido conocer al respecto, la normativa apunta también a la constitución de garantías y la creación de un impuesto especial sobre la utilidad neta, con un servidor en el país que contenga la información de los jugadores y todas las operaciones realizadas para su fiscalización. Se perseguirá el juego remoto ilegal, a través del bloqueo de páginas web y de la tipificación como ‘delito’ de la explotación de tales juegos sin la autorización sectorial. Hay que recordar que, de acuerdo con estimaciones de la propia Dirección General del Juego, en 2016, se llevaron a cabo en el Perú apuestas deportivas por un valor aproximado a los mil millones de soles (US$306 millones). Lógicamente, la constante actualización tecnológica lleva a que dicha ley deba incluir referencias puntuales sobre el control de la captación de nuevas apuestas virtuales: esto es, servicios de apuestas para eSports, Daily Fantasy Sports y otras novedosas modalidades. El Estado no puede estar ajeno a esta transformación del juego producida por la tecnología.
 
Otros desafíos que la Dirección tiene por delante son el proyecto para actualizar la Ley Nº 27.153 de 1999, que regula casinos y tragamonedas, acciones de sensibilización contra la ludopatía y actividades a favor de la promoción del juego responsable. También está la actualización de las normas del Sistema de Prevención de Lavado de Activos y Financiamiento del Terrorismo (SPLAFT), sobre todo, a partir del Decreto Legislativo Nº 1249, que incluye como sujetos obligados a las empresas que brindan juegos por Internet y apuestas deportivas a distancia. Este planteo está siendo coordinado con la Unidad de Inteligencia Financiera del Perú. En lo concerniente a la responsabilidad social y el compromiso con la comunidad, hay que resaltar el aporte ejemplar del sector del gaming y su enorme solidaridad con los afectados del norte del país que, en marzo pasado, sufrieron termendas lluvias e inundaciones, consecuencia del fenómeno de El Niño costero. Más de 188 mil personas sufrieron daños por esta catástrofe climatológica. Por iniciativa propia de operadores, fabricantes y comercializadores del juego. Se enviaron camiones con colchones, cajas de agua, repelentes, comida, carpas, pañales y ropa. El Mincetur fue el punto de acopio autorizado para estas donaciones. Muchas empresas colaboraron de manera individual, y otras lo hicieron promovidas por la Sociedad Nacional de Juegos de Azar (SONAJA), Pro Ayuda Social (PROAS) y la Asociación de Damas de Juego (ASDAGA). Queda claro, entonces, que la industria del gaming en el Perú no sólo es respetada por su contribución económica, sino también humana. En términos de potencial y progreso, aún queda mucho techo para seguir creciendo. El objetivo primordial será apostar por el aumento de la productividad y la captación de nuevas inversiones, tanto locales como internacionales. Eso ayudará a continuar creando empleo en el sector, incrementar la rentabilidad de las empresas y, al mismo tiempo, los aportes para la recaudación fiscal, con la meta de beneficar a toda la sociedad peruana. 
 
© Games Magazine 2017