Regulaciones 18.10.2017 > México

El juego en México: una apuesta optimista

El Presidente de la Asociación de Permisionarios, Operadores y Proveedores de la Industria del Entretenimiento y Juego de Apuesta en México (AIEJA) define las características del sector en la actualidad, en relación con un pasado que espera por una discusión necesaria en la Cámara Alta y la proyección de futuro con potencial.

El sexenio del Presidente Peña Nieto entra en su recta final. Y esto, en México, significa que a menos de un año de las elecciones generales, lo que no se hizo, difícilmente se hará. Además, estos próximos meses atestiguarán múltiples cambios de funcionarios en todas las dependencias, en busca de una nueva plataforma para saltar hacia mejores o más seguros escenarios y seguir nutriendo así sus doradas carreras políticas.
 
Para la industria que nos interesa, definir el balance de estos cinco años podría hacerse a través de una analogía cercana al sabor agridulce. Por un lado, tras una sana depuración y ordenamiento de los permisos vigentes, el sector entró en una fase de estabilidad letárgica que, en un inicio, los actores de la Industria vimos con buenos ojos; un poco como “la calma después de la tempestad”. Pero esta calma se ha prolongado hasta la fecha. A tal punto que ni siquiera la nueva ley de juegos y sorteos, aprobada por unanimidad por la Cámara de Diputados en diciembre de 2014, ha logrado subirse a la mesa de discusión de la Cámara Alta para su análisis. Y por si no fuera suficiente, las autoridades federales a cargo de la regulación de nuestra Industria, optaron por no autorizar nuevas aperturas de salas, o hacerlo a cuentagotas, bajo estrictas condiciones.
 
Un contrasentido algo positivo
 
No obstante esta cruda realidad, la industria ha seguido trabajando con cierto optimismo. Y aunque pudiera parecer algo contradictorio, la inmovilidad impuesta por el ente regulador ha permitido abrir nuevos espacios de interlocución con la autoridad, ha favorecido la integración gremial y, en el caso de nuestra asociación, ha generado interesantes propuestas de reestructuración organizacional que vienen a reforzar la cohesión de los socios y permiten contemplar el diseño de nuevos ejes estratégicos para el futuro.  
 
Un dato interesante es que el regulador mexicano nos escucha, nos oye, nos ve, nos consulta y somos parte de su quehacer directivo. 
 
Además, si bien los empresarios e inversionistas parecieran esperar horizontes más seguros para apostarle a nuevos negocios, varios actores pertenecientes a distintos ámbitos hemos trabajado en la definición jurídico-normativa de los conceptos no contemplados en la ley vigente, promulgada, sea dicho de paso, en 1947, a manera de fortalecer las actividades del sector y, sobre todo, reducir al máximo las tentaciones de interpretación del marco legal. Hoy, en México, el juego con apuestas está reconocido como tal, sujeto de derecho y contribuyente activo a los esfuerzos nacionales.
 
De abusos y resistencia
 
Sin embargo, este reconocimiento constitucional del juego, vino acompañado, como ha sucedido en distintos países latinoamericanos, de una repentina ocurrencia de parte de legisladores estatales y autoridades municipales de gravar de forma arbitraria y abusiva a los negocios de nuestra Industria con nuevos y arbitrarios impuestos, sin preocuparse por la legalidad de la medida. Cabe señalar que en México, nuestra actividad es ya una de las más gravadas en términos fiscales. 
 
Lejos de vislumbrar a nuestros negocios como potenciales aliados a favor de un desarrollo económico y social sostenibles para nuestros municipios y estados, pareciera que nuestros legisladores y otros responsables políticos prefieren tomar medidas cortoplacistas, aún perjudicando a las familias mexicanas que viven de esta Industria y a la salud económica de los municipios que cuentan con salas de juego. Esto sin mencionar el impacto directo que estos abusos fiscales tienen sobre la oferta de servicios de cara a nuestros principales competidores de la región. O peor aún: sobre el incremento directo del juego clandestino.
 
En un momento de recesión económica, de cierre de empresas y de agudo repunte del desempleo, paralizar un sector de actividad valuado en muchos millones de dólares al año, es un contrasentido. Desde el principio de este 2017, muchos de nuestros esfuerzos se han enfocado en intentar contrarrestar esta pandemia fiscal, ofreciendo a las autoridades hacendarias alternativas sostenibles de contribución fiscal, en beneficio de todos.
 
Un mercado con futuro
 
Fuera de nuestras fronteras, el mercado mexicano del entretenimiento sigue despertando mucho interés y los especialistas del sector se mantienen a la espera del tan anhelado fortalecimiento del marco jurídico. El encuentro anual “G2E” celebrado en la ciudad de Las Vegas a finales de septiembre del 2016, o la segunda edición de “Juegos Miami” de junio pasado, demuestran el interés creciente que las grandes compañías internacionales tienen para América Latina en general y México en particular. 
 
Atravesamos, como sector de actividad, una etapa de transición. Dolorosa y sufrida para muchos de nuestros empresarios, pero con la certeza de que los horizontes tienen que despejarse en algún momento. Los retos son múltiples pero, de forma paulatina, hemos logrado consolidarnos como interlocutores serios, profesionales y propositivos de cara a las autoridades que nos rigen y/o tengan interés en desarrollar este campo.   
 
Como asociación, el balance de estos complicados años deja mucha satisfacción. AIEJA se ha fortalecido como una herramienta útil para sus socios y confiable para las autoridades. Lejos de confrontar, se ha buscado negociar y convencer que juntos podemos hacer valer nuestra voz. Conforme avanzamos, la profunda convicción que ha marcado el actuar de mi Presidencia de “unir en la diversidad” en pro del fortalecimiento de la Industria, está permeando entre los principales actores del mundo del juego en México. 
 
Desde afuera, podría darse la impresión de que estamos paralizados. Desde dentro, sabemos que se están erigiendo las fundaciones adecuadas para un despegar promisorio del Sector. El año 2017 finalizará con el nombramiento de los principales candidatos a la Presidencia de la República, como a otros cargos de elección popular. Y con ellos, volveremos a analizar las estrategias a seguir. Pero lo que sí es un hecho inamovible es que el mundo del juego en México está creciendo y que dará todavía mucho que hablar en los próximos años.
 
© Games Magazine 2017