Regulaciones 05.02.2018 > Mundo

Reino Unido: El sector requiere un autoanálisis

El año 2017 ha dejado algunas enseñanzas para el gaming británico. La principal es que la revisión de estrategias y responsabilidades de las empresas debe provenir no sólo de las directivas de la Comisión de Juego, sino también de las metas de las propias compañías.

Las tendencias están cambiando en la industria del juego del Reino Unido. El juego presencial viene perdiendo terreno ante el juego remoto. Ha habido una desaceleración de la lotería y el bingo. Los casinos se mantienen estables y sólo las apuestas en tiendas callejeras parecen mantener el atractivo entre los jugadores. Lógicamente, el fuerte crecimiento del juego en línea (desde hace unos años y también a futuro) genera oportunidades, desafíos y obligaciones. Entendiendo esta coyuntura, la mayoría de las empresas de apuestas buscan ayudar a la transición de sus clientes a la esfera digital. Juegos en redes sociales, en móviles, eSports y DFS son algunas de las opciones que van cobrando fuerza en el sector. En este sentido, Tim Miller, director ejecutivo de la Comisión de Juego del Reino Unido, señaló: “El mercado de juegos de apuestas sigue creciendo, particularmente en el sector online. Sin embargo, con dicho crecimiento, surge la gran responsabilidad de los operadores de prevenir los daños relacionados con los juegos de azar a los consumidores y al público en general. Instamos a todas las empresas de juego a ser muy conscientes de que, a medida que avance su mercado, también lo hará nuestro enfoque en garantizar que los consumidores estén protegidos”. En este informe, se analiza lo sucedido en el último año y en los comienzos de éste en el gaming británico, con cifras, el detalle de los procedimientos y acciones de la Comisión de Juego, y los temas fundamentales que interesan a esta industria. 
 
Los principales indicadores del mercado
La Comisión de Juego del Reino Unido (UKGC) comunicó su habitual informe anual sobre el estado económico y operativo del sector del juego británico. El trabajo cubre el período que va de abril de 2016 a marzo de 2017. El rendimiento bruto (GGY) de la industria fue de £13.700 millones (+1,8% respecto al período anterior del 4/2015 al 3/2016). El número de empleados que trabajan en el sector del juego del Reino Unido disminuyó un 1% a 106.236 personas, mientras que el número de tiendas de apuestas bajó 3,9% a 8.502. El GGY de las casas de apuestas trepó 1% a £3.350 millones, lo que representa el 24% del total del mercado. Tres marcas de apuestas controlan el 87,2% de todas las tiendas de apuestas: Ladbrokes Coral (39,6%) -que se potenciará aún más tras ser comprada por GVC Holdings por £4.400 millones-, William Hill (27.9%) y Betfred (19,7%). También se redujo la cantidad de locales de bingo (-1,4%, para un total de 583) y la de salas recreativas con licencia (-5,1% a 1.750). El bingo minorista mantuvo números similares al año anterior, con ingresos de £687 millones (el 46,3% de ese dinero proviene de slots ubicadas en las salas de bingo). Hay 146 casinos presenciales en Gran Bretaña, con un GGY que llegó a £1.160 millones (+16,5%). Las mesas de juego tuvieron un GGY de £956,9 millones, y estuvieron conformadas por ruleta americana (37,1%), punto y banca (19,5%) y blackjack (18,9%). El total de slots en el país es de 182.916 (+1,8%  vs el período anterior), con un GGY de £206,7 millones. En cuanto a la Lotería Nacional, sus contribuciones a causas benéficas cayeron 16,9% durante el período a £1.500 millones, mientras que las contribuciones caritativas de las grandes loterías de la sociedad descendieron 20,5% a £255,6 millones. En cuanto a las ventas de la Lotería Nacional, se achicaron 9,1% a £6.920 millones, y su GGY cayó 12,8% a £2.980 millones. El segmento que sí continuó subiendo fue el juego remoto. El GGY del online en el Reino Unido se elevó 10,1% a £4.680 millones, con la cuota de mercado de los juegos en línea alcanzando al 34% (+1,5%) del mercado total de apuestas en el territorio. En ese segmento, los productos de casino online (incluido el poker) representaron el 56% del GGY, eclipsando al betting (37,1%), el bingo (3,5%), las apuestas de intercambio (2.8%) y el pool betting (0,7%). Las slots online implican el 64,5% del GGY del casino online, seguidas de los juegos de mesa (15,8%), otros juegos (12,3%), los juegos de cartas (12,1%) y el poker (5,9%). En relación con las apuestas deportivas, entre el fútbol y las carreras de caballos representaron el 51% del total. Las cuentas online de clientes activos subieron a 28,87 millones, pero los ingresos promedio por cuenta cayeron un 12% a £162.
 
Un año muy ocupado para la Comisión de Juego
Más allá de establecer los principales indicadores económicos del sector, desde cuestiones internas hasta sanciones, directivas, análisis y propuestas, la UKGC tuvo un 2017 de muchísimo trabajo, y todo parece indicar que 2018 será aún más intenso. A nivel interno, la CEO Sarah Harrison dejará su puesto, por lo que la Comisión está buscando reemplazante. Por el momento, Neil McArthur ocupará el rol de manera interina. Desde el aspecto externo, el organismo marcó muy firmemente una serie de cinco áreas prioritarias para su nueva estrategia 2018-2021. El enfoque estará puesto en proteger los intereses de los consumidores; prevenir el daño a los consumidores y al público; elevar los estándares en el mercado de los juegos de azar; optimizar los ingresos para las buenas causas de parte de las loterías, y mejorar la forma en que la Comisión regula el juego. Con esa premisa de entregar un juego más seguro, justo y responsable, la UKGC decidió supervisar de manera puntillosa cada segmento de la industria. A partir de la identificación de deficiencias en el cumplimiento regulatorio, la Comisión decidió imponer durante 2017 fuertes multas a empresas como Gala Interactive, Stan James Online, BGO Entertainment, el operador de lotería Lottoland y 888 Holdings. Gala fue multada con £2,5 millones por infringir las regulaciones sobre protección al consumidor, mientras que la firma 888 sufrió una sanción récord de £7,8 millones por fallar en la protección de apostadores compulsivos, que continuaron utilizando sus servicios pese a su problemática (en un caso, eso derivó en actividad criminal). Es que el tema de la responsabilidad social corporativa está teniendo un grado de importancia sin precedentes en el gaming británico. Incluso desde el propio Gobierno, se han postulado iniciativas para fortalecer los controles y fomentar un enfoque más proactivo de la RSE entre los operadores de juegos de apuestas en línea y los bookmakers. Existe una expectativa generalizada de que los operadores necesitarán hacer más en el futuro para investigar y educar al público sobre los problemas del juego, así como para financiar programas de tratamiento de ludopatía. Un informe emitido por GambleAware a principios de octubre reveló que los operadores de juegos de azar no ofrecen una capacitación adecuada a su personal sobre cómo promover y fomentar el juego seguro entre sus clientes. Al tema de la RSE se sumó, directamente vinculado, el del pedido de trato justo y respetuoso con los clientes. Hubo una investigación conjunta entre la UKGC y la Autoridad de Competencia y Mercados (CMA) sobre prácticas presuntamente engañosas por parte de los operadores de juegos de azar en línea. Se descubrió que muchos operadores online podrían estar violando la ley de protección al consumidor existente, particularmente en los términos y condiciones relacionados con promociones e instancias de bonificación donde las compañías han restringido los derechos de los usuarios y la capacidad de acceder a su propio dinero y ganancias. Otras exigencias apuntan a que los operadores brinden más información sobre los riesgos del juego y mejores controles para administrar su actividad, garantizando acuerdos efectivos e independientes para resolver las quejas de los consumidores. En lo referente a las loterías, la Comisión de Juego del Reino Unido delineó planes para hacer que las loterías sean más claras para los consumidores. Estos esquemas formarán parte del trabajo de James Mackay, nombrado recientemente como Director Ejecutivo de la UKGC. Desde abril de este año, será obligatorio explicar a los jugadores de loterías a qué sociedad o entidad benéfica irán los ingresos, y declarar qué parte del dinero recaudado de las ventas de boletos de lotería en el año anterior se entregó directamente a causas sociales. O sea que antes de que los apostadores compren un billete, deberán saber a qué entidad están beneficiando con esa adquisición. Más ligado a las firmas de juego online está la cuestión de las sospechas por lavado de dinero. En enero pasado, la Comisión señaló que existe una "significativa preocupación" por el lavado de dinero en el sector de los casinos online e indicó que comenzó a investigar a 17 compañías. A cinco de ellas, se les está revisando la licencia  en virtud del artículo 116 de la Gambling Act 2005 con el objetivo de rescindir esas licencias, en caso de incumplir las directivas. El ente envió una carta a todos los operadores online del país y les advirtió que, si una compañía pierde la licencia, no podrá volver a operar en el Reino Unido. En su evaluación, la UKGC descubrió que "era motivo de preocupación que algunos oficiales de informes de lavado de dinero no pudieran proporcionar explicaciones adecuadas sobre lo que constituye el blanqueo de dinero y no entendieran los principios fundamentales de la Proceeds of Crime Act 2002. Hubo una falta general de comprensión sobre cómo la utilización de dinero de manera criminal podía afectar el negocio del gaming”.
 
Debate nacional sobre dos temas clave
Siguiendo con la mira puesta en el universo del juego en línea, existen temas primordiales que vienen siendo discutidos en los últimos tres años: la excesiva publicidad del juego online y la captación desleal de menores de edad para participar en estas apuestas. De acuerdo con un estudio de la cadena BBC, en la última temporada, hubo publicidad de juego y apuestas en el 95% de los partidos de fútbol televisados en el Reino Unido por las señales Sky Sports, BT Sport e ITV. Otro reporte de la empresa Nielsen explicita que el gasto total de casinos online en publicidad televisiva subió 97% desde 2012, por un valor de más de £1.400 millones. A eso se suma la extensa publicidad en camisetas de equipos de fútbol de la Liga Premier y en la estática de las canchas. En tanto que, tras una investigación revelada en el periódico Sunday Times, se denunció que operadores online habrían estado utilizando una zona gris de las reglamentaciones para promover juegos atractivos para los niños sin violar la regulación. Incluso, según el Times, las firmas de apuestas online utilizarían populares personajes de dibujos animados en campañas de marketing para atraer a los niños a sus servicios de juego. Además, se señaló que varios de esos juegos online son accesibles para los niños sin necesidad de registrarse o demostrar su edad. En respuesta a esta situación, la UKGC se asoció a la Autoridad de Normas Publicitarias, el Comité de Prácticas Publicitarias y la Asociación de Apuestas Remotas para pedir mediante una carta dirigida a los 450 operadores de apuestas del Reino Unido que eliminen cualquier publicidad web que pueda atraer a menores de 18 años, bajo pena de recibir severas sanciones. Debe recordarse que, en 2016, un análisis de la UKGC encontró que 450  mil chicos de entre 11 y 15 años de Inglaterra y Gales hacían apuestas cada semana, con cerca de 9.000 de ellos sufriendo problemas con el juego. Ahora, debido al constante incremento del iGaming en Inglaterra, la Comisión hizo una encuesta mediante la empresa Ipsos Mori a más de 2.800 menores de entre 11 y 16 años. Un 11% de ellos aseguró haber apostado alguna vez en su vida, y un 50% de éstos había apostado dentro del último mes. A la vez, un 34% afirmó conocer la práctica de apuestas en skins (en videojuegos o en eSports). Aproximadamente, el 0,9% de los encuestados se consideró ‘apostador problemático’, más del doble del 0,4% informado en 2016, pero los apostadores ‘en riesgo’ bajaron de 1,6% en 2016 a 1,3% en 2017. Las slots en los salones recreativos, pubs y clubes fueron las actividades de juego juvenil más comunes, con una participación del 4%, junto con apuestas privadas, raspaditas, lotería y cartas. Sólo el 1% informó haber apostado en línea la semana anterior a la consulta. Mientras que el 11% de los encuestados dijo haber participado en juegos de casino gratuitos en línea, el mismo porcentaje que reportó haber realizado algún tipo de apuesta con elementos virtuales o mediante aplicaciones de computadora. En términos de exposición al material promocional de juegos de apuestas, el 80% de los encuestados recordó haber visto anuncios de juegos de azar en televisión, el 70% estuvo expuesto a promociones en redes sociales y el 66% se encontró con promociones a través de otros sitios web no relacionados con juegos de azar. Es por eso que los organismos de control decidieron tomar cartas en el asunto y exigir a las compañías de juego online que dejen de intentar atraer a menores a sus sitios web de apuestas. 
 
Cambiando el enfoque de menores a mayores de edad, el otro tema esencial en el gaming británico es la casi segura reducción del monto de apuestas para las terminales de apuestas fijas (FOBTs), o máquinas de apuestas B2, que constituyen un parque de 33.611 aparatos. En octubre de 2017, el Departamento de Cultura, Medios y Deportes (DCMS) lanzó una revisión al respecto. La consulta se denominó ‘Propuestas para cambios a las máquinas de juego y medidas de responsabilidad social’. Los bookmakers habían aceptado que se verían obligados a aceptar algún tipo de reducción de la apuesta máxima de £100 por giro (£300 por minuto) que las máquinas podrían tomar. El concepto era que la industria estaba dispuesta a tomar medidas para proteger a los jugadores vulnerables, a la vez que se seguiría buscando recaudar la mayor parte de los ingresos que se obtienen de estas máquinas. El Gobierno británico lanzó una consulta para determinar el nuevo nivel de apuestas. Citando preocupaciones de responsabilidad social, las opciones fueron: £50, £30, £20 y £2. Las partes interesadas deberán dar su opinión. Además, el Gobierno publicó una ‘Evaluación de Impacto Regulatorio’, que intentaba aclarar los costos asociados con cada opción. Con una apuesta de £2, según este estudio, el costo inicial estimado para la industria sería de £639 millones. Como parte interesada, BACTA, entidad que representa a la cadena de suministro de máquinas recreativas, en nombre de sus 500 miembros, encargó en enero pasado un trabajo al Centro de Investigación Económica y Empresarial (CEBR) para producir de forma independiente modelos económicos sobre el impacto de un rango de apuestas máximas. El modelo concluyó que las pérdidas de la industria por una apuesta en las FOBTs de £2 podrían implicar sólo una baja de £335 millones en el rendimiento bruto anual de las tiendas de apuestas de la calle, un 47% menos que lo sugerido por el borrador inicial de estimación de impacto de £639 millones producido por el Gobierno. Mientras que, entre los bookmakers, Paddy Power Betfair fue el primero (y el único) en reconocer y aceptar la necesidad de ese plan de reducción para las apuestas en las FOBTs al valor que se considere conveniente. Pero la Asociación de Casas de Apuestas Británicas advirtió que si el Gobierno optaba por la opción de £2, esto podría llevar a la pérdida de alrededor de 20.000 empleos en toda la industria. Esta entidad sólo aceptaría la opción de reducir las apuestas de £100 a £50. Por supuesto, este tema se irá definiendo en los próximos meses, con el fin de que baje la cantidad de ludópatas y, con ello, los gastoa del Estado para su rehabilitación, a cambio de disminuir un porcentaje de las ganancias de los operadores.
 
Transparencia y responsabilidad para crecer
La realidad es que existen pronósticos más agoreros que lo que el mercado está señalando. Los efectos del Brexit en el sector del juego no parecen haber sido tan severos, y se estima que una industria madura, fuerte y con historia como la de las apuestas británicas podría absorber sin grandes contratiempos un valor de apuestas máximas de FOBTs de entre £20 y £50, aproximadamente. De hecho, por ejemplo, durante 2017, las acciones de las principales empresas y bookmakers (GVC Holdings, Ladbrokes Coral, William Hill, Paddy Power Betfair, entre otras) han visto aumentos de entre el 6% y el 45%. A eso se suma un Campeonato Mundial de Fútbol en Rusia en junio de 2018, que se calcula generará un aumento en las apuestas (y en los ingresos de las compañías) en torno al 25%. En ese sentido, Londres albergará la interesante conferencia 'Betting on Football', del 20 al 23 de marzo, con la presencia de importante ejecutivos de bookmakers, empresas de juego online, eSports y Daily Fantasy Sports. Entre las firmas consultoras, los pronósticos a futuro son optimistas. Para Fitch Ratings Service: "El crecimiento económico continuo en todos los mercados clave del gaming debería generar un impulso positivo en la industria a nivel mundial en 2018, aun considerando riesgos regulatorios en ciertas jurisdicciones". Por su lado, ReportsnReports.com hizo un nuevo estudio (‘Global Sports Betting Market 2018-2022’) sobre el auge de la industria global de apuestas deportivas. La investigación anticipa una tasa de crecimiento anual compuesto (CAGR) del 8,62% en los próximos cuatro años, gracias a la revolución digital de la industria del deporte. El informe menciona a 888 Holdings, GVC Holdings, Kindred Group, Paddy Power Betfair y William Hill como actores clave en la industria global de apuestas deportivas. Además, esa misma consultora desarrolló el trabajo ‘Global Esports Market 2017-2021’, que indica que el mercado mundial de eSports crecerá a una CAGR de 32,28% durante el período 2017-2021. Si se hace un enfoque puntual en el Reino Unido, los signos son alentadores. El país ocupa actualmente el 8º puesto entre 137 naciones en el ranking de competititvidad 2017-2018 del Foro Económico Mundial. Además, el Reino Unido se encuentra entre los países líderes en el ranking mundial del PBI y en muy buena posición en el PBI per capita. El juego online en el país continuará en ascenso. Tras el pacto de liquidez compartida entre España, Italia, Francia y Portugal, el Reino Unido podría hacer lo mismo al renovar su relación con el mercado estadounidense, por ejemplo, fortaleciendo los vínculos entre la UKGC y la División de Control del Juego de New Jersey. En cuanto a la estrategia de mayor control de la propia UKGC en términos de regulaciones, juego responsable, publicidad gráfica, por TV y online, lucha contra el lavado de dinero y contra el amaño de partidos y protección de los menores y contención de los apostadores con problemas de juego, está claro que son políticas necesarias. Este accionar responde no a un cambio legislativo, sino a una mayor presión de la opinión pública y su visión sobre el juego. Habrá que entender que, en definitiva, cualquier proceso que mejore la responsabilidad de la atención que los operadores de juegos de azar tienen hacia sus clientes sólo puede ser algo positivo, tanto para los jugadores como para los mismos operadores. Una relación con los apostadores que se extienda por muchos años es mejor para todas las partes que una que, de alguna manera, permita o estimule el comportamiento compulsivo o autodestructivo. Es del interés de la industria que su base de clientes no implosione. Mayor transparencia, equidad, seguridad, respeto por los jugadores y una comunicación más adecuada a los medios y a la comunidad sobre los beneficios (económicos y sociales) que aporta el sector en todas sus modalidades son la mejor política para que la industria del gaming británico siga creciendo de manera sostenible en el largo plazo.
 
© Games Magazine 2018