Salas 04.10.2017 > Mundo

EE.UU.: Dar el salto al progreso

Actualmente, dos temas centrales ocupan la agenda del gaming norteamericano: la promoción del juego responsable, tanto en las empresas privadas como a nivel estatal, y el profundo debate sobre la necesidad de derogar la ley PASPA y legalizar las apuestas deportivas.

En un mercado siempre dinámico y productivo para el juego como el de los Estados Unidos, son muy valiosos los aportes de grupos y organismos que promueven la actividad y estimulan las buenas prácticas.Con eje en proyectar a nivel nacional la conciencia acerca de difundir el juego responsable dentro y fuera de las compañías del sector, la American Gaming Association (AGA) diseñó y actualizó un Código de Conducta sobre el Juego Responsable. Este documento contiene medidas centradas en la protección de los consumidores y la transparencia del gaming, así como incluye programas de capacitación para los empleados que forman parte de la industria. El Código procura fortalecer el compromiso de la industria para proteger a los jugadores y buscar oportunidades de mejora en todo el sector. El Código de Conducta de AGA es aplicable a todas las formas de juego: presencial, móvil e interactiva.
 
Cifras positivas y contundentes
El juego responsable se alinea con una realidad que indica que la industria del juego en los Estados Unidos está en franco ascenso. El estudio ‘Gaming Statistics’ de la consultora RubinBrown (2017) señaló que, en 2016, el sector generó ingresos por US$73.100 millones (+2% frente a 2015). En términos generales, en elpaís, la industria incluye más de 1.000 casinos presenciales ubicados en 40 Estados, más de 15.000 bares, restaurantes y espacios que ofrecen juegos de apuestas limitadas en seis Estados y nueve operadores de iGaming. Durante 2016, el segmento de juegos comerciales produjo US$38.700 millones, creciendo a una tasa del 0,9%. Este segmento comprende 581 salas de juego en 24 Estados y sus ingresos representan el 52,9% del total del sector. Por su lado, el segmento del juego tribal (operado por naciones originarias de los Estados Unidos) consiguió un récord de US$31.200 millones en ingresos brutos (42,68% del total de la industria) por el juego durante el año fiscal 2016, según informó la National Indian Gaming Commission (NIGC). La cifra marcó un incremento del 4,4% frente a los valores de 2015. Fue el séptimo año consecutivo de suba de ingresos para el gaming tribal. Hay que incluir aquí a 244 territorios soberanos independientes a nivel federal en 29 Estados que operan más de 470 casinos. Con respecto al segmento del iGaming, completó su tercer año de operaciones en 2016 y generó un estimado de US$212,2 millones, creciendo a una excelente tasa del 32,1% y significando un 0,3% del total de lo producido por el sector. De los tres Estados en los que el online está permitido, Delaware, Nevada y New Jersey, es este último el que mejor performance viene mostrando, pues sus ingresos abarcaron el 92,7% del total. En un enfoque individual sobre la situación del juego en diversos Estados, puede mencionarse que, en Nevada, hubo un alza del 1,3% en ingresos (2016 frente a 2015). Además, sus casinos ganaron 2,9% más en el año fiscal junio 2016-junio 2017 que en el período anterior, alcanzando los US$11.400 millones, según la Junta de Control del Juego de Nevada. En la Franja de Las Vegas, los casinos obtuvieron casi US$6.500 millones (también +2,9%). Ya mirando los datos más recientes de Nevada, los ingresos por juegos de azar en los casinos de Nevada en el mes de julio de 2017 fueron de US$998 millones, una baja del 1,7% en comparación con el mismo mes de 2016. Los ingresos de los casinos ubicados en la Franja de Las Vegas llegaron a US$565,6 millones, lo que implicó una caída del 7,7% frente a julio de 2016. En cuanto a Atlantic City (New Jersey), en julio de 2017, se consiguieron US$267,8 millones (-2,7% vs julio de 2018), pero en agosto, la tendencia se revirtió: las ganancias de las siete salas de juego se ubicaron en US$244,8 millones (+5,5%). El juego online en Atlantic City recaudó en agosto US$21,2 millones (+32,4%). Otros Estados también reflejaron indicadores favorables. Para el año fiscal 2016/2017, Pennsylvania tuvo un +3,25% por los ingresos de sus mesas de juego. Los ingresos de los casinos en general fueron de US$3.200 millones en ese período. Mientras que en 2010/2011, los juegos de mesa proporcionaron un 17,8% de los ingresos de juego en todo el Estado, esa cifra llegó al 27% en 2016/2017, lo que habla de la importancia de esa modalidad de apuesta. En agosto de 2017, las ganancias de las mesas escalaron 11% en la comparación con agosto de 2016, con ingresos generales de casinos elevándose un 2,5%. En Ohio, sus cuatro casinos acumularon US$548,8 millones en los ocho primeros meses del año 2017, con un aumento general de US$5,9 millones (1,9%) en relación con la misma etapa de 2016. Por su lado, los seis casinos de Maryland sumaron US$137,4 millones en ingresos en agosto de 2017, +37,1% vs agosto de 2016. 
 
Legalizar las apuestas deportivas
Los números recién mencionados expresan el buen momento del gaming en el territorio norteamericano. La American Gaming Association (AGA) suele hablar del fundamental aporte del juego a la economía de los Estados Unidos, y sabe bien a lo que se refiere.Una mirada amplia y abarcadora del sector da la posibilidad de apreciar cómo las pequeñas empresas en Estados Unidos son beneficiadas por el juego. Para la AGA, los casinos apoyan aproximadamente 350.000 trabajos de pequeñas empresas a nivel nacional. Sin los casinos, esas empresas perderían US$52.000 millones en ingresos, en cuanto a actividad económica directa e indirecta. Más que nunca, las firmas de juegos de azar están eligiendo las fuentes de sus productos a nivel local, lo que ayuda a crear puestos de trabajo y aumentar la capacidad de producción de las pequeñas empresas. La actividad económica total entre casinos y pequeñas empresas en los Estados Unidos genera cerca de US$7.000 millones en impuestos federales, estatales y locales cada año. A eso se agregan los casi US$9.000 millones en impuestos del sector que abonaron los casinos comerciales en 2016. Esos ingresos fiscales se destinan a servicios públicos vitales, como infraestructura, educación y seguridad. Es en este marco, el del ejemplo positivo del juego presencial en el país, que se inscribe el actual reclamo por la legalización de las apuestas deportivas, entendiendo todo lo que podrían producir en términos de ingresos fiscales para las distinas jurisdicciones. Hace tiempo que la AGA viene hablando de lo mucho que los norteamericanos apuestan a los deportes y lo poco que se recibe a nivel imposiitvo debido a que esas apuestas no están controladas ni reguladas a nivel local ni federal. Desde que el ex presidente George W. Bush firmó la Professional and Amateur Sports Protection Act (PASPA) en 1992, que prohíbe las apuestas deportivas en todo el territorio, excepto en Nevada, Delaware, Montana, y Oregon, miles de millones de dólares se apostaron ilegalmente en deportes. En 2016, AGA estimó que los aficionados al deporte apostaron alrededor de US$150.000 millones ilegalmente, incluyendo US$88.000 millones en partidos de la NFL y el football universitario. Hace un largo tiempo que el Estado de New Jersey se encuentra en una batalla legal contra la ley PASPA. El reclamo llegó a la Corte Suprema. Para noviembre próximo, se espera escuchar las argumentaciones respectivas para llegar a una decisión final en junio de 2018. Con el fin de apoyar ese reclamo, AGA presentó sus consideraciones ante el Tribunal Supremo, dando detalles de cómo la prohibición federal en apuestas deportivas está creando un financiamiento de firmas delictivas peligrosas y una amenaza a la integridad de los deportes. Incluso la National Indian Gaming Association (NIGA) se unió a AGA en un nuevo ente: la Coalición de Apuestas Deportivas de EE.UU. Además, nada menos que veinte Estados también apoyaron a New Jersey mediante escritos a la Corte, indicando que la prohibición federal de las apuestas deportivas es inconstitucional, y que se debería dejar a los Estados decidir si quieren tener o no apuestas deportivas dentro de sus fronteras. Hasta ahora, 14 Estados (7 en 2017) introdujeron proyectos de ley para viabilizar las apuestas deportivas. A la vez, las grandes ligas de hockey, baseball, basketball y fútbol americano, antes opositoras a las apuestas, parecen ir aceptando la nueva realidad que impone el mercado. Incluso Adam Silver, comisionado de la NBA, sostuvo: “Las leyes sobre las apuestas deportivas deben cambiarse. El Congreso tiene que adoptar un marco federal que permita a los Estados autorizar las apuestas en deportes profesionales, sujetos a estrictos requisitos reglamentarios y salvaguardias tecnológicas. Las apuestas deportivas deben ser sacadas del mundo subterráneo a la luz del sol, donde se puedan monitorear y regular adecuadamente”. Habrá que ver, entonces, cómo prosigue esta historia; no sólo la batalla legal de New Jersey, sino el enfoque completo sobre el tema en distintas jurisdicciones del país. 
 
Otras exitosas modalidades del online
Paralelamente al tema de las apuestas deportivas, la expansión de distintas formas de juego online también está marcando una tendencia en el gaming estadounidense. Cada vez más, los eSports van cobrando notoriedad y popularidad, mientras se analizan las formas de vincularlos con las apuestas para monetizar ese canal. Este año se han generado, como nunca antes, espacios para debatir estas cuestiones. En febrero pasado, se lanzó la Nevada Esports Alliance, ente que analiza las mejores maneras de explotar la actividad dentro de un prometedoir espacio como es Nevada y que, en junio, coordinó un encuentro al que asistieron ejecutivos interesados en propulsar los eSports. También, distintos casinos en Las Vegas están organizando torneos de eSports para atraer a los Millennials a las salas. De hecho, la ciudad de Las Vegas ya tiene su propio eSports arena, Neonopolis. En tanto que el operador MGM Resorts planea instalar un gran sector para los eSports cerca del Luxor en la Franja. Es por eso que Jennifer Roberts, directora asociada del International Center for Gaming Regulation de la Universidad de Las Vegas, cree firmemente que Nevada es el mercado perfecto para los eSports. “Los reguladores tienen que encontrar disposiciones adecuadas que consideren este segmento y permitan fusionar las apuestas con los eSports, generando una nueva y lucrativa área de negocio para los casinos”, indicó. Recientemente, el organismo europeo Esports Integrity Coalition firmó un acuerdo con la Nevada Gaming Control Board para transmitir la experiencia y el conocimiento sobre integridad deportiva y juego responsable a fin de definir en conjunto una serie de condiciones que permitirán a la industria de los eSports operar de manera transparente en Nevada. Es que los números de los eSports resultan muy prometedores. Un reporte de Narus Advisors y Eilers & Krejcik estimó que el mercado global de eSports producirá ingresos por US$3.000 millones en 2017, y llegará a los US$12.900 millones para 2020. Mientras que la consultora Newzoo calculó que, en 2019, los eSports podrían generar US$1.500 millones sólo en los Estados Unidos. Esa misma explosión se está dando en los deportes de fantasía diarios (DFS). En julio pasado, el Estado de Maine legalizó la actividad, transformándose en el sexto Estado en hacerlo este año, y el 15º que regula los DFS en los Estados Unidos. En tanto que el Resorts Casino Hotel en Atlantic City, New Jersey, lanzó a nivel online FastPick, un juego de DFS en el que los clientes eligen enfrentamientos directos tomando atletas del mundo real. En general, las competencias de DFS permiten a los usuarios depositar dinero en cuentas, crear listas de fantasía de equipos deportivos mediante la selección de jugadores reales y, luego, competir contra otros usuarios sobre la base de las actuaciones estadísticas de esos jugadores con el fin de ganar dinero. Por supuesto que, además del crecimiento de los DFS, la legalización del online sigue en discusión en muchos Estados. Pennsylvania es uno de los que más se está moviendo en ese sentido y parece que sus promotores tendrán éxito en el corto plazo. El Estado acumula una deuda presupuestaria de US$2000 millones, y el juego online regulado ayudaría en ese sentido. Se calcula que el mercado online de Pennsylvania generaría unos US$300 millones anuales. A la vez, el territorio está cerca de New Jersey, donde los casinos online autorizados tuvieron ingresos de US$142 millones en julio pasado, un 26,6% más que en julio de 2016.    
 
Proyectos a largo plazo
Más allá de este evidente progreso del gaming online, así como del juego tradicional, la industria está siendo testigo de un aumento en la innovación y el desarrollo de productos. En ese marco, los fabricantes intentan recurrir a las mejores estrategias para evolucionar sus negocios. IGT, por ejemplo, decidió firmar acuerdos de licencias cruzadas de patentes de juego con otras importantes compañías como Konami y Scientific Games (antes había sido con Paradise Entertainment y Aruze Gaming) para el mercado estadounidense. También los operadores están considerando sus opciones para construir nuevas salas tanto en territorio norteamericano como en el extranjero. La apertura del Hard Rock Hotel & Casino en Atlantic City (ex Trump Taj Mahal), la propuesta de joint venture entre MGM Resorts International y Caesars Entertainment Corp. y la posible reapertura del antiguo Revel, ahora conocido como TEN, son signos de que la industria de los resorts se está recuperando. Las Vegas también estrenará una nueva propiedad, pero no a partir de capitales norteamericanos, sino asiáticos. Resorts World Las Vegas, que estará ubicado en el extremo norte de la Franja, es un gran proyecto del operador malayo Genting Group, que invertirá US$4000 millones en un complejo con más de 3000 habitaciones y que requerirá de una inversión de US$4000 millones de dólares. El establecimiento será inaugurado en 2020. La idea es aprovechar la efervescencia de Las Vegas, ciudad que está ampliando su Centro de Convenciones y preparándose para construir un estadio de US$1700 millones para los Raiders de la Liga Nacional de Football, que se trasladarán desde Oakland. La subsidiaria de Genting, Empire Resorts Inc., también proyecta abrir un casino de US$1200 millones en las montañas de Catskill, en el Estado de New York, a principios del próximo año. En Indiana, el casino flotante Tropicana Evansville será trasladado a tierra firme, con un costo de US$50 millones y lanzamiento oficial en diciembre. En Connecticut, MGM Resorts International construirá el Bridgeport Casino a un costo de US$675 millones. Mientras que el mercado de Massachusetts verá nuevas salas, con el MGM Springfield y el Wynn Everett (Boston) abriendo en 2018 y 2019, respectivamente. Fuera de Norteamérica, los principales operadores aguardan mejores señales legislativas para desembarcar en Japón, la tercera economía del mundo, que legalizó la apertura de casinos en diciembre de 2016, pero no ha avanzado mucho desde entonces. Las Vegas Sands, MGM y Wynn esperan obtener licencias a futuro para llevar su experiencia de gestión de salas al territorio nipón (Tokyo, Yokohama y Osaka serían las ciudades elegidas), construyendo resorts integrados de la mano de socios locales. El grupo de finanzas Nomura pronosticó que si la ley termina de aprobarse en 2018, las primeras salas podrían abrir en 2025, en un mercado que podría generar ingresos brutos anuales del juego de US$7000 millones. Claro que sería significativo que todas las novedades del juego presencial pudieran acompañarse de avances efectivos en la legalización y puesta en práctica de las apuestas deportivas en varias jurisdicciones de los Estados Unidos. Según una investigación de Oxford Economics, la aprobación de las apuestas deportivas limitaría el mercado ilegal, mientras que respaldaría hasta 152.000 empleos, creando un estimado de US$26.000 millones en producción económica, con ingresos fiscales de hasta US$5300 millones. Para Gambling Compliance, si el mercado de apuestas deportivas se expandiera a los 50 Estados del país, e incluyera junto con los sportsbooks a las apuestas online, tendría un valor de US$13.800 millones. Para debatir este tema, el organizador de shows Clarion Events decidió preparar el primer encuentro Sports Betting USA en noviembre de este año, en Convene, New York. La expansión de los deportes electrónicos en las salas de casino, el aumento de deportes regulados de apuestas deportivas y DFS, y la introducción de juegos de habilidad (con firmas como GameCo y Gamblit Gaming) traerán nuevas formas complementarias de apuestas a los casinos. La capacidad de los operadores para mantenerse al veloz ritmo de la innovación será fundamental para asegurar el éxito a largo plazo de la industria.
 
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